Facilidad en tareas de la vida actual explicaría altos índices de sedentarismo

En un estrecho vínculo con los actuales lineamientos en materia de salud pública, ligada a la actividad física, profesionales de la salud, académicos, especialistas y estudiantes de la casa de estudios e invitados, discutieron los alcances de incorporar esta práctica como un asunto cultural, sanitario, e incluso político.

Computer por fd en FlickrLa incorporación de la actividad física como elemento del día a día, es la premisa que reunió a destacadas instituciones y especialistas en la materia, convocados por la estatal Universidad de Santiago y el Ministerio de Salud.

Ello, en el marco del congreso “Actividad física y salud pública: un desafío para Chile”, realizado este jueves 15, y en el que, además, estuvieron presentes representantes del Programa “Elige vivir sano” y la Organización Panamericana de la Salud (OPS), para reflexionar en torno a la situación actual de la población chilena, respecto del sedentarismo, la obesidad, la alimentación y la práctica -o no- de la actividad física.

Vida fácil y sedentarismo

El mayor acceso a la tecnología, lo que hace que cada vez las personas deban moverse menos de su escritorio para realizar múltiples actividades, las largas jornadas de trabajo y lo poco considerada que se encuentra la actividad física en nuestras prácticas culturales, son algunos de los factores que inciden en los altos niveles de sedentarismo.

Así lo explicó Roberto Del Águila, representante en Chile de la OPS, quien enfatizó que “hoy vamos al trabajo en automóvil, preferimos la escalera mecánica por sobre la estática, hasta la caminata dentro del supermercado, la hemos cambiamos por la compra ‘online’, incluso el movimiento del brazo para el cepillado de los dientes, lo hemos cambiado por un cepillo eléctrico”.

Si a eso sumamos que en nuestro tiempo libre estamos ‘cansados’ de estar sentados ocho horas diarias, nuestra actividad física se reduce casi a la mínima expresión”, advierte Del Águila.

Entre los temas específicos que durante toda la jornada analizaron los especialistas convocados, estuvieron las políticas públicas orientadas a la actividad física, la gestión territorial de las políticas públicas nacionales, así como la participación ciudadana en estos desafíos.

Enseñanza y calidad de vida

Estudios comprueban que el nivel educativo alcanzado, así como el de ingresos per cápita, se relacionan directamente con los índices de obesidad, práctica de actividad física y la alimentación. Esto, asociado a los costos (altos) que tiene seguir un estilo de alimentación saludable.

Sin embargo, el miembro de la OPS, Roberto Del Águila, plantea que  si bien “es cierto que una alimentación saludable ideal, resulta más cara, siempre pueden encontrarse alternativas”.

Finalmente, Del Águila valoró ampliamente el aporte, en general, que hace la Universidad de Santiago. “Demuestra un compromiso con la comunidad, y es el rol que debe cumplir una casa de estudios”.

La Universidad de Santiago es la única casa de estudios que integra la carrera de Licenciatura en Ciencias de la Actividad Física (Licaf), a su Facultad de Ciencias Médicas, lo que refleja la visión que se tiene de que “la formación de nuestros profesionales, y el impacto de éstos sobre quienes educan, esté relacionado como un todo que repercute en la calidad de vida”, resaltó el jefe de dicha carrera, Eugenio Ducoing.

El decano de la Facultad de Ciencias Médicas de la Universidad de Santiago, José Luis Cárdenas, puso de relieve el aporte de las y los profesionales que forma la casa universitaria estatal, y cuyo compromiso se ve reflejado en “la presencia de nuestros estudiantes, internos y profesionales, en el país, en la salud pública, en centros de atención primaria. Además de la investigación en materias de salud pública, concretando un alto compromiso con las personas y su calidad de vida”.

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