Natación para los niños

Indicada para personas de todas las edades, la natación es una de las actividades deportivas más completas. Con este deporte se trabajan y ejercitan los músculos, la coordinación motora y el sistema circulatorio y respiratorio. Además contribuye en el desarrollo de la independencia y la autoconfianza del niño.

  • La natación ejercita la coordinación motora del niño.
  • La natación mejora el sistema circulatorio del niño.
  • La natación ayuda a un mejor control de la presión y del sobrepeso
  • Contribuye al desarrollo de la independencia y autoconfianza del niño
  • La natación mejora las capacidades cardiorrespiratorias del niño
  • La natación favorece la alineación postural del niño y su condición muscular, desarrollando capacidades sensoriales y psicomotrices.

Razones para nadar

  1. Controla el peso corporal, lo que previene la obesidad en niños (y el 80 por ciento de niños obesos lo serán también de adultos).
  2. Ayuda a mantener unas cifras de tensión arterial más bajas.
  3. Baja la concentración de colesterol en sangre: reduce el desarrollo de la arteriosclerosis desde la infancia.
  4. Disminuye los niveles de glucosa en sangre debido a que el ejercicio aeróbico produce una mayor sensibilidad a la insulina. Por ello, reduce las necesidades de insulina en niños diabéticos.
  5. Contribuye a aumentar cualitativamente la capacidad de esfuerzo físico en niños, condicionando una mejor respuesta cardiovascular.
  6. Mejora la flexibilidad, coordinación, agilidad, velocidad y fuerza muscular.
  7. Saber nadar puede favorecer la socialización y la solidaridad; tener nociones de salvamento y poder ayudar en una situación real es un valor agregado en el aprendizaje.
  8. El uso del bañador hace que se muestre la propia imagen, la real. Esto permite conocerse y respetar a los demás. Además, el contacto personal favorece las relaciones interpersonales y ayuda a superar miedos.
  9. En niños con problemas neurológicos y parálisis cerebral, el medio acuático a 28 grados de temperatura hace que los músculos y el sistema nervioso pasen del estado de tensión al de relajación.

Consejos y precauciones

  • Iniciar la natación de forma progresiva e ir aumentando lentamente la duración de las sesiones para evitar sobrecargas musculares y agujetas.
  • Tras la fase inicial, practicarla al menos en 3 sesiones semanales, con una duración igual o superior a 30 minutos.
  • Ducharse antes y después del baño.
  • En las duchas, utilizar calzado para prevenir las infecciones por hongos en los pies.
  • Dentro de la piscina, emplear de gorros y gafas especiales para prevenir las irritaciones en los ojos causadas por el cloro.
  • En la natación al aire libre se debe utilizar protector solar antes y durante la práctica del deporte, y evitar las horas de máximo sol y calor.
  • El trabajo deportivo deberá adaptarse siempre a la maduración física y psicológica del niño y adolescente.

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