Lo importante en esta Navidad y Año Nuevo es comer rico y sano

Durante Nochebuena además de los regalos nos preocupamos de atender a nuestros seres queridos y reunir a la familia en torno a una rica cena. En Año Nuevo pasa algo similar, lo  común que ocurre en el mes de diciembre es que aumenta el consumo de carnes blancas y rojas por sobre los otros meses del año.

Freedigitalphotos.net

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Hay personas que buscan los menús más tradicionales como pavo, pollo, costillar o vacuno, otros privilegian ensaladas, puré de manzana y preparaciones dulces y otros que se aventuran con comidas fusión. Los alimentos nos invitan a mezclar sabores, utilizando productos reducidos en grasas, en azúcares y con menos sodio, combinando con frutas y verduras que agregan colores vivos a los platos gourmet que preparamos con nuestras propias manos.

Y ¿qué hacer para evitar el exceso de calorías? La nutricionista de Laboratorios Caledonian, Karen Villalón Olmos, explica que para comer equilibrado lo primero es “no dejar pasar muchas horas entre comidas, porque al llegar a la siguiente nos comeremos cuanto encontremos por delante”.

Para la especialista, lo recomendable sería utilizar frutos secos y frutas en las preparaciones, “los días están más calurosos y podemos disminuir tanta salsa envasada para adobar nuestras carnes y comenzar a utilizar aderezos más naturales que además tienen propiedades saludables como nueces, ciruelas secas, mostaza a la antigua, entre otros”, comentó.

Los niños también participan de las preparaciones haciendo galletas, queques y golosinas. Karen recomienda en este caso utilizar harinas integrales para repostería. “Recordemos que la harina integral no tiene menos calorías que la harina blanca, sin embargo, su poder de saciedad es considerablemente mayor y por ende se disminuye la ingesta”, describió.

Un menú saludable podría contemplar rollitos de pechuga de pavo o pollo en salsa de ciruelas y nueces, acompañando de papas horneadas con romero y aceite de oliva y salteado de zapallo italiano, zanahoria, pimentón rojo y berenjenas.

También se debe evitar el exceso de cremas, chocolates y frituras. “El chocolate amargo es una excelente opción, rico en antioxidantes y aminoácidos, como el triptófano, que colaboran en la sensación de bienestar y placer. Para reemplazar las cremas podemos utilizar buenas alternativas vegetales disponibles en el mercado y a un precio similar al de las cremas habituales, son exquisitas de sabor y buena textura, la salsa de chocolate puede ser preparada en casa con cacao amargo, maicena y stevia”, recomendó la nutricionista.

Karen Villalón además en enfática en señalar que a los chilenos les falta creatividad en la cocina. “Muchas veces ni siquiera lo intentamos porque comprar algo listo resulta mucho más “fácil”. El tema es que comer comida chatarra o rápida sin valor nutricional es un daño a largo plazo que en el fondo habla de un mal ahorro de tiempo y dinero, que más tarde nos pasa la cuenta en grande”, finalizó.

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