Fuerza de voluntad y dietas: ¿Cómo ponerlas en marcha?

Como buen lunes, ¿cuántos comenzaron la dieta? El autocontrol o la fuerza de voluntad es un factor crucial a la hora de comenzar una dieta. Primera mañana, todo muy bien, pero a media mañana, ya tenemos hambre y si falla la fuerza de voluntad, sucumbimos ante la primera tentación que encontremos.

ID-10046277En la década de los 60 el psicólogo austríaco Walter Mischel llevo a cabo un experimento llamado “The Marshmallow Test”. Junto a un grupo de estudiantes de la Universidad de Stanford, estudiaron a un grupo de niños a quienes se les presento un dilema: podían obtener un premio; un marshmallow, galleta, o golosina,  de forma inmediata o esperar 20 minutos y obtener dos. Los resultados del experimento sorprendieron a los investigadores al observar las diferentes tácticas que emplearon los niños para resistir la tentación.

“El autocontrol es crucial para el éxito en la búsqueda de objetivos a largo plazo. Es igualmente esencial para desarrollar la automoderación y empatía que se necesitan para construir relaciones de afecto y apoyo mutuo”, postula el psicólogo, y agrega que puede ser de gran ayuda en los casos de abandono escolar o permanencia en trabajos que desagradan.

Esta conducta puede trabajar,  pero hay que entender que el cerebro tiene dos partes; una caliente, que es impulsiva y una fría, que reflexiona. Ambas interactúan constantemente, pero se anulan entre ellas, haciendo desaparecer el autocontrol. Sin embargo, el psicólogo austríaco propone algunos trucos para retomarlo, según publica Emol:

  1. Distracción: Al realizarse el test, los niños que lograron esperar los 20 minutos para obtener su recompensa, lo hicieron a través de la distracción. Para Mischel, lo mismo funciona para los adultos. Realizar una lista de tareas a realizar podría ser útil, así cuando sientas que la voluntad está flaqueando, realizas una de las tareas. También ayuda un pasatiempo o mantener la mente ocupada.
  2. Tentaciones ¡fuera!: Si tienes la tentación, ahí, mirándote directamente, es difícil evitarla. Pero sacarla de la vista hace que las personas aguanten mejor. Durante el Test del marshmallow, muchos niños utilizaron esta técnica, dándole la espalda a la golosina. Si estás intentando bajar de peso, y por ejemplo, no quieres comer pan al almuerzo, no lo pongas en la mesa.
  3. La imaginación todo lo puede: Según Mischel, cambiar la forma en que visualizamos un antojo ayuda a eliminar la tentación. Por ejemplo, en lugar de imaginar lo ricas de que te parecen las papas fritas, imagina el sabor de algo que detestes,  o que una mosca camino por ellas, y quizás dejes de querer comerlas.
  4. Piensa antes actuar: Para llevar a cabo este tip, es necesario usar la fórmula “si…, entonces…” . ¿Qué quiere decir esto? Saber qué hacer cuando el antojo se haga presente. Por ejemplo, tener un jalea preparada, en caso que antojarte cuando estés en tu casa, en lugar de satisfacer el antojo, ir a la jalea. Y no sólo funciona en caso de antojo, en procesos de dieta, la jalea también ayuda a sentirte satisfecho entre comidas. Según Mischel, la clave de este truco es practicarlo una y otra vez, para así poder responder de inmediato cuando se presente la tentación.

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