[Cosas de operada] Cuánto te entiendo, Mariah Carey, y te apoyo

Si bien estoy muuuuy lejos de tener la fama de Mariah Carey, puedo quizás sentir lo que ella siente en este momento si es que es verdad lo que se está diciendo en los medios de comunicación.

Me he desayunado completamente con la noticia que publica Page Six que cita que la cantante se sometió a una cirugía, no sé si a un bypass gástrico, a una banda o manga gástrica, porque típico que para mis colegas periodistas no especializados en salud, todas las intervenciones son lo mismo jeje (aunque el medio que dio la exclusiva dice que se trató de una gastrectomía en manga).

Justo ayer hablaba con mi novio de cuánto admiraba la gran voz de la artista y nunca me expliqué cómo tanta potencia vocal cabía en ese cuerpecillo tan menudo, así siempre la he recordado, porque así era a principios de los años 90, momento en el que la intérprete lanzó su primer álbum (del que me sé todas las canciones porque lo escuché millones de veces).

Así recuerdo a Mariah Carey, tal como aparece en su primer álbum homónimo lanzado en 1990.

 

Hay medios que dicen de que sus detractores se habrían hecho un festín con la noticia de su entrada a pabellón, porque era “el camino fácil” o porque le dio en el gusto a quienes la tacharon de gorda, en vez de demostrar que estaba contenta con su cuerpo.

También hay sitios que han publicado que ella estaba siendo objeto de mucho “bullying” por su peso y que esa sería la razón por la que se operó, pero Page Six cita a una “fuente cercana” que explica que en sus últimos shows le estaba costando mucho bailar y cantar sin cansarse, pero que ella estuvo siempre “orgullosa de sus curvas”. Hubo un video que se hizo viral por la “flojera” de la cantante a seguir una coreografía.

Siempre se piensa en las cirugías bariátricas como la solución “menos difícil”, y quizás algo de eso haya pensando en que en el primer año es casi imposible engordar porque uno tiene un estómago tan pequeño que con suerte cabe una taza de café (ya un tazón es imposible) con un solo pan de molde. Pero lo que viene después de la cirugía es el gran desafío.

Hace un par de días mi manga gástrica estuvo de aniversario: hace 7 años materialicé la decisión de someterme a una cirugía para bajar de peso, con la que perdí 30 kilos. Me sorprende mucho que haya muchas personas que me comenten frases como “qué bueno que no volviste a engordar”, por lo que adivino que en el inconsciente colectivo está instalada la idea de que el efecto de la operación dura solo un tiempo. Si no se toma el “camino difícil”, es decir, si no hay una psicoterapia de por medio y un real cambio de estilo de vida, todo se va al tarro de la basura y se vuelve a la obesidad.

Pese cuanto pese, para mí Mariah Carey es una gran cantante y, como dicen los argentinos, ¡la banco hasta el final!

De que he vuelto a engordar en estos años, claro, así ha sido en dos oportunidades: luego de redactar mi tesis de magíster y después de mi separación, pero creo que ha sido fundamental tener conciencia de que en esos momentos fui incapaz de luchar contra mi “mentalidad de obesa crónica” sabiendo que hay un punto de no retorno y que no debo acercarme a él (que en mi caso es superar el IMC 25). La tarea que viene luego es la de bajar los kilos ganados y ahí pongo en práctica toda la psicoeducación adquirida, porque siempre entre un pastel de chocolate y una ensalada adivinen qué elige “mi mente de gorda”…

Por eso, después de todo lo que me ha tocado vivir es que me sensibiliza la noticia de Mariah Carey, porque entiendo que, si la noticia es cierta, debe haber sentido mucha presión por su peso y también presión de aquellos que dicen “no se la pudo sin operarse”, dichos que vienen de parte de otras personas que tienen sus propios talones de aquiles y no los revelan.

 

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